Alonso de Madrigal (1401-1455)

Nacido en Madrigal de las Altas Torres, desarrolló la mayor parte de su actividad literaria y secular en la capital donde llegó a ser obispo.

Desde muy joven ya destacó académicamente por lo que es enviado al Convento de San Francisco de Arévalo a completar su formación (1410-1415) y, de allí, a la Universidad de Salamanca. En la capital cultural de Castilla, aparte de seguir formándose, es nombrado rector del Colegio de San Bartolomé (1437-1440) y, poco después, catedrático de Teología.

Su ascenso en la Universidad sufre un duro revés al ser acusado de seguir doctrinas que se alejaban del dogma oficial por lo que es desplazado de sus puestos. Confuso, abandona la docencia y se refugia en la fe, ingresando en la orden cartuja de Tarragona hacia 1444. Apenas dos años después, la abandona al recobrar parte de su prestigio ya que es nombrado canciller y, poco después, Obispo de Ávila por la intercesión personal del rey Juan II. Tan sólo ejercerá su cargo un año al fallecer en 1455.

Su ingente producción literaria, ya que publicó cerca de 150 obras, principalmente comentarios sobre textos religiosos, le encumbran como, quizás, el mayor teólogo medieval español. Su sabiduría se asentaba en un buen conocimiento de las lenguas clásicas y al estudio universitario de las más variadas materias como las diferentes Artes, el Derecho, la Teología, etc.). Esta sapiencia fue tan conocida que generó la frase "sabes más que El Tostado". Este apelativo, El Tostado, deriva de que éste era el segundo apellido de su padre. Así mismo se le conocía como "el Abulense".

Su sepulcro en la catedral es la obra más conocida del escultor Vasco de la Zarza.

Alonso de Madrigal