Inicio»Qué Hacer»Ávila Camino de Santiago

Ávila Camino de Santiago

El Camino del Sureste es una ruta jacobea que parte del Mediterráneo, uniendo Alicante, Murcia y Valencia con Santiago de Compostela. Esta ruta se articula a través de las provincias de Albacete, Cuenca, Toledo, Madrid, Ávila, Valladolid y Zamora, donde se une a la Ruta de la Plata, en Benavente. Desde esta localidad hay dos opciones: el Camino Sanabrés y la otra por Astorga, donde enlaza con el Camino Jacobeo Francés.

El Camino del Sureste recorre desde el Mediterráneo, todo el centro de España a lo largo de poco más de 1.100 kilómetros. Existen referencias de su utilización desde época Medieval pero cuenta con diferentes trazados en ciertos puntos. Por ejemplo y en el tramo que nos ocupa, el itinerario se ha modificado: anteriormente este camino no accedía a la ciudad de Ávila, pasaba por pequeñas localidades pero se consideró sería interesante que lo hiciera por una ciudad con tanto potencial turístico como es la capital abulense.

En el S XVI se edita la primera obra escrita sobre los caminos e itinerarios en la España del Renacimiento, allí ya está perfectamente trazado todo el recorrido de esta ruta jacobea. Se trata de la primera publicación en Europa y en lengua moderna sobre rutas viarias, es obra de Pedro Juan Villuga y está editada en Medina del Campo, en 1546.

Este Camino atraviesa la provincia de Ávila de sureste a noroeste, entrando por la Venta de los Toros de Guisando, ofreciendo dos alternativas; una para realizarlo en bicicleta pasando por El Tiemblo y el Barraco; otra, para caminantes, que pasa por Cebreros, San Bartolomé de Pinares, El Herradón de Pinares, Tornadizos de Ávila y Ávila capital. En la ciudad transcurre entre monumentos y rincones emblemáticos, un recorrido que se ha denominado como Ruta Urbana del Camino Levante-Sureste.

La ruta parte de las ruinas de la ermita de la Virgen de las Aguas, en una de las rotondas de la Avenida de la Juventud (zona sur de la capital), para llegar al Monasterio de Santo Tomás, donde se pueden visitar los Claustros y el sepulcro del Príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos, donde se hace una glosa del mencionado príncipe y las consecuencias de su prematura muerte para la futura Historia de España. Ambos edificios tenían su relación con las vías de comunicación: el primero por tratarse de un humilladero ubicado en una de las salidas de la ciudad y el segundo porque se ha considerado como uno de los escenarios donde se gestaron los trascendentales viajes de Colón.

El siguiente destino es la iglesia parroquial de Santiago, situada en al antiguo arrabal homónimo, en la que según la tradición se armaban los caballeros de la Orden de Santiago. Aunque el templo es de origen románico, la mayor parte de su fábrica actual corresponde al gótico tardío del siglo XVI. Además de los distintos motivos jacobeos que presenta el templo, tanto al exterior como al interior (conchas y cruces de Santiago talladas en piedra), el retablo mayor es un ejemplo muy rico de la iconografía jacobea de las iglesias del Camino de Santiago en el siglo XVII.

La señalética utilizada para marcar el trazado del Camino de Santiago son las flechas amarillas que, en este caso, nos conducen por la Bajada del Peregrino hacía el interior del recinto amurallado al cual se accede por la Puerta del Rastro o del Grajal. Todos los caminos de esta zona conducen a la Plaza de la Catedral, en la que se hace una parada frente a la Puerta de los Apóstoles para, a pesar de su deterioro, identificar la talla del apóstol Santiago con sus atributos de peregrino.

Dirigiéndonos hacia el norte, desembocamos en la Plaza del Mercado Chico (denominada popularmente como El Chico frente a la Plaza de Santa Teresa, El Grande), cerrada por un flanco por la iglesia de San Juan en cuyo campanario aún se conserva la campana que anunciaba los acontecimientos principales que acontecían en la ciudad.

De esta plaza se sale por la Calle de Vallespín, con una parada intermedia ante un palacio, el de los Polentinos, paradigma de una arquitectura nobiliaria que sobresalió en Ávila en el siglo XVI. Un poco más abajo es la iglesia románica de San Esteban la que nos abre sus puertas para admirar los magníficos capiteles del primer Románico de la ciudad.

La pronunciada cuesta desemboca en la Puerta del Puente y es al otro lado de La Ronda donde finaliza esta ruta urbana al ubicarse, en un antiguo palomar, el albergue de peregrinos "Las Tenerías Judías" donde un férreo Santiago Peregrino recibe a los visitantes. Su denominación se debe a que está ubicado en el entorno de las antiguas tenerías, de origen medieval, que se dedicaban al curtido de las pieles y, hasta la expulsión de los judíos de la ciudad en el siglo XV, fueron regentadas por éstos.

Desde la ciudad de Ávila, el camino continua por tierras abulenses a lo largo de 63 km. más repartidas en tres etapas, que discurren desde Ávila, Narrillos de San Leonardo, Cardeñosa, Peñalba y Gotarrendura (Albergue Entreadobes), Hernansancho, Villanueva de Gomez y Tiñosillos, para llegar a Arévalo (ciudad mudejar por excelencia) y desde aquí partír hasta Palacios de Goda (último pueblo abulense del Camino de Santiago) para continuar hasta Medina del Campo". Corresponde al camino que nos ocupa y, según la tradición, este fue el camino que utilizo Santa Teresa en 1567 cuando fue a fundar su segundo convento en Medina del Campo". También es el itinerario que siguió el Cortejo Fúnebre de la Reina Isabel la Católica, pero a la inversa.

Este camino sureste que proviene de Alicante y alcanza Santiago de Compostela está teniendo una revalorización constante como ruta alternativa al popularizado Camino Francés. Suele ser realizado por gentes que provienen de Levante o por extranjeros que ya han efectuado el Francés y prefieren probar nuevos itinerarios. En los últimos años, la afluencia de peregrinos se está incrementando notablemente, en especial, los años Jacobeos. 

 

Amigos del Camino de Santiago Ávila

Peregrinos bordean La Muralla

Peregrinos recorren la Moraña