Itinerarios
Las Murallas
Antes de detenernos en la visita de las casas, palacios, templos y plazas debemos hacer un recorrido por LAS MURALLAS, construidas a lo largo del siglo XII son el monumento que mejor identifica a la ciudad y un referente obligado para entender el núcleo urbano. Nuestra visita puede realizarse recorriendo sus dos kilómetros y medio de perímetro, sus nueve puertas (del Alcázar, Peso de la Harina, San Vicente, el Mariscal, del Carmen, San Segundo, de la Malaventura, de la Santa o Montenegro, del Rastro) y sus tres poternas. En nuestro paseo aprenderemos que sus muros se adaptan a la topografía del terreno, que sus lienzos y torres se elevan en las zonas más llanas, y se hacen más pequeños cuando el terreno es más accidentado. Los frisos de esquinillas, las cenefas de ladrillo nos enseñan que en su construcción intervinieron alarifes mudéjares y moriscos. Muros, almenas y cubos nos hablan de las reparaciones y restauraciones que a lo largo de su historia han sido necesarias para su conservación. En su mantenimiento participaron todos los abulenses, al margen de su religión o condición social, así los nobles y caballeros hacían la ronda, los ciudadanos y “hombres buenos” velaban, los campesinos de la tierra traían los materiales necesarios y limpiaban el foso, los musulmanes ponían las manos y los judíos el hierro.
Nuestra visita debe completarse subiendo al adarve, lo que podemos hacer desde la Casa de las Carnicerías, la Puerta del Alcázar, o desde el Arco del Carmen, desde donde podemos contemplar el paisaje urbano formado por torres y espadañas y el que nos ofrecen la sierra de Ávila y el Valle Amblés. De esta forma comprenderemos este monumento que identifica a la ciudad, que fue y sigue siendo elemento imprescindible en la configuración urbanística, social y económica de la misma.