Sueña en los Palacios
Sueña en los Palacios
Un patrimonio que es reflejo del esplendor de una ciudad y que permite analizar en sus sobrias fachadas y en sus patios la evolución de la arquitectura civil abulense, del último gótico al renacimiento en sus distintas fases sin olvidar la pervivencia de la tradición islámica a través del mudéjar, pero siempre en estos palacios se mantienen dos constantes en sus fachadas: la puerta descentrada y sobre ella una ventana o un balcón.
El emplazamiento de estas casas revela el agrupamiento de las familias abulenses de acuerdo con su linaje y al mismo tiempo responde a razones defensivas, ya que a los caballeros correspondía la defensa de la ciudad, de ahí su vinculación a la muralla. Al igual que en otras ciudades españolas los frecuentes enfrentamientos entre los bandos nobiliares y las revueltas populares determinarán que algunas de estas casas se fortificaran hacia el interior de la ciudad configurando verdaderas fortalezas.
La mayoría están situadas intramuros siguiendo el trazado de los lienzos de la muralla, formando un segundo cinturón de defensa, adosadas a los muros o configurando plazas en torno a las puertas de acceso a la ciudad. Extramuros se distribuyen en un espacio más reducido y cerca de la plaza del Mercado Grande.
La mayoría de estas casas han cambiado de uso y han perdido el esplendor de tiempos pasados, sin embargo no es difícil recrear la vida en ellos, imaginar como transcurría la vida cotidiana en las amplias estancias de suelos de barro rojo cubierto de esteras de esparto o alfombras, decoradas sus paredes con reposteros y tapices, con un mobiliario sobrio y esencial compuesto por mesas y sillas de roble o nogal, bargueños, con un estrado de madera forrado para las damas, algún cuadro de tema religioso. Alcobas con camas protegidas por un dosel y cubiertas con colchas de damasco.
El acceso a la vivienda siempre desde un zaguán más o menos rectangular con un poyo para montar y desmontar del caballo, un patio porticado con dinteles o con arcos, en torno al cual se organizan las demás estancias, junto a él un espacio ajardinado para el descanso y algunas de ellas con uno o varios corrales.
Nobles y caballeros que participaron junto a los monarcas en batallas y contiendas, que vivían de las rentas agrarias y que poco a poco se irían dejando su servicio de armas al rey para servirle en la administración de la corte.