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Ávila Palaciega

Azorín al referirse a la ciudad decía: "Ávila es, entre todas las ciudades españolas, la más del XVI". Esta afirmación viene corroborada, entre otras cosas, por la existencia de una arquitectura civil de casas fuertes y palacios que, en lo esencial, se edificaron entre los últimos años del S.XV y durante el S.XVI, coincidiendo con una etapa de apogeo socio-económico que la ciudad experimentará y que conllevará, entre otras mejoras urbanas, la rehabilitación de las antiguas casonas medievales o su demolición, para levantar otras bajo la nueva moda renacentista.

Un patrimonio que es reflejo del esplendor de una ciudad y que permite analizar en sus sobrias fachadas y en sus patios la evolución de la arquitectura civil abulense, del último gótico al renacimiento, en sus distintas fases.

El emplazamiento de estas casas revela el agrupamiento de las familias abulenses de acuerdo con su linaje y, al mismo tiempo, responde a razones defensivas, ya que a los caballeros correspondía la defensa de la ciudad, de ahí su vinculación a la muralla.

La mayoría están situadas intramuros, siguiendo el trazado de los lienzos de la muralla, formando un segundo cinturón de defensa hacia el interior, adosadas a los muros o configurando plazas en torno a las puertas de acceso a la ciudad.

Los más destacados de la ciudad son los siguientes:

 

 

Palacio Real de Santo Tomás

 

De obligada visita es el palacio que los Reyes Católicos mandaron edificar en el Real Monasterio de Santo Tomás que, integrado en el conjunto monástico, mantiene dentro del mismo su independencia y personalidad. La razón de la incorporación de una casa real en el recinto del convento debe relacionarse con el carácter itinerante de la monarquía y con la estrecha vinculación entre el monacato y la corona.

La construcción contaba con todas las dependencias necesarias para el establecimiento temporal de la corte, desarrollándose en torno al claustro de los Reyes, que dispone de 40 arcos en la planta inferior y 56 en la superior, decorados con el prototípico perlado abulense.

Es un buen ejemplo de la arquitectura de fines del S. XV y principios del S. XVI, en la que se aúnan, de forma armoniosa, el último gótico y el mudéjar, siendo por lo tanto un claro reflejo de la historia y sociedad de su tiempo.

Hoy en el palacio se ha instalado un museo de arte oriental y ciencias naturales.

 

Palacios y casonas intramuros

 

 

Casa de Blasco Núñez Vela

 

Edificado por Blasco Núñez Vela, primer virrey del Perú, y su esposa Brianda de Acuña hacia 1541. El edificio ha tenido diversos usos, cuartel de milicias y academia militar, vivienda de John Berry, director de la Real Fábrica de Textiles del algodón, y algunas dependencias se utilizaron para talleres, oficinas y almacenes de dicha fábrica. En 1941 se destina a Audiencia Provincial, uso que aún hoy prevalece.

 

 

Casa de los Almarza

 

Construida en los primeros años del S.XVI sobre otra anterior medieval. En el S. XX la vivienda se destina a convento de Siervas de María, lo que supone la variación de su estructura original, conservándose como elementos más destacados la portada principal, algunos de los vanos de la fachada y la puerta de acceso al patio.

 

 

Casa de Superunda (Palacio Caprotti)

 

La Casa de Superunda está documentada entre 1580 y 1595, aunque, como la mayoría de palacios renacentistas, se construyó sobre otra anterior. Posiblemente es la que mejor ha conservado su estructura original ya que las intervenciones llevadas a cabo en el mismo respetaron lo construido.

En el siglo S. XX fue adquirido por el pintor italiano Guido Caprotti, vinculado a la ciudad desde 1916. Hoy pertenece al Ayuntamiento de Ávila, y, tras su rehabilitación en 2011, se destinará a albergar la obra del mencionado pintor y a acoger otros usos culturales.

 

 

Palacio de los Mújica (Torreón de los Guzmanes)

 

De principios del S.XVI, destaca el imponente torreón esquinado rematado en merlones trebolados y matacanes, con atalayas voladas con aspilleras en las esquinas, denotando su carácter defensivo.

Sede de la Diputación Provincial de Ávila, las antiguas caballerizas albergan un Centro de Interpretación de la cultura vettona.

 

 

Casa de los Dávila o Casa del Marqués de las Navas

 

Es el mejor ejemplo de palacio medieval, en estilo gótico, que se conserva en Ávila, adosado a la muralla y fortificado hacia el interior de la ciudad. El patio es uno de los más singulares de nuestra arquitectura y en su configuración se advierte la importancia de la tradición mudéjar en nuestra arquitectura, evidente también en otras zonas interiores del palacio. La fachada contiene interesante vanos ya en estilo renacentista.

 

Palacio de Valderrábanos

Ubicado en la Plaza de la Catedral, ha sido convertido en establecimiento hotelero, conservándose su portada, con una interesante decoración figurada que puede fecharse a finales del S. XV y, probablemente, de esa época es el núcleo de la torre, que fue transformada en el siglo XIX.

 

Palacio del Marqués de Velada

También emplazado en la plaza de la Catedral, ha sido tranformado en establecimiento hotelero. Es una de las viviendas del S.XVI más significativas de la ciudad, en la que destacan su torreón esquinado y su amplio patio interior. Los cronistas abulenses han podido identificar en este palacio las estancias de Carlos I e Isabel de Portugal y de su hijo Felipe II.

 

 

Antiguo Palacio Episcopal y Episcopio

 

Frente a la puerta norte de la catedral estaban el antiguo palacio Episcopal y el Episcopio. El primero abarcaba hasta la puerta de San Vicente y sólo se ha conservado algún elemento que ha quedado descontextualizado, como su portada, alguna columna y la ventana esquinada del actual edificio de Correos.

Dentro del solar que ocupó el palacio, y adosado a la muralla, se conserva una de las construcciones civiles más interesantes de la ciudad y la única conservada en estilo románico: El Episcopio, que fue probablemente sala de Sínodos. Ha sido rehabilitado por el Ayuntamiento de Ávila para uso cultural.

 

 

Palacio de los Águila

 

Esta Casa fue cedida al Estado por su última propietaria, Doña Luisa de Narváez, duquesa de Valencia, y tras la intervención que se está realizando en la misma, va a convertirse en un anexo del Museo del Prado. Su construcción data de mediados del S.XVI.

 

 

Palacio de los Verdugo

 

Construido en lo esencial entre 1500 y 1530, es una de las viviendas más interesantes de Ávila. La decoración de grutescos de la ventana principal indican la presencia de un lenguaje plateresco en la ciudad.
Actualmente alberga la Sede de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, el Archivo Municipal y la Concejalía de Patrimonio y Turismo.

 

 

Palacio de Bracamonte

 

Situado en la plaza de Fuente el Sol, el estado de ruina del edificio a finales del S.XIX, y las necesarias obras llevadas a cabo en el mismo, han sido la causa de que se haya perdido parte de su estructura original. Del S.XVI conserva el patio porticado de doble galería, siendo de gran interés la ornamentación con escudos de las principales familias abulenses, constituyendo un documento gráfico que explica las estrechas relaciones entre los linajes de la ciudad.

Actualmente es sede de la Delegación de Cultura de la Junta de Castilla y León.

 

Palacio de Juan de Henao

De él se conservan la portada primitiva, transformada en ventana, y la estructura de su patio, aunque este fue rehecho hacia 1922. El palacio original debe datarse a mediados del S.XVI.
Tras su rehabilitación se transformó en Parador Nacional de Turismo.

 

 

Palacio de Polentinos

 

Situado en la calle Vallespín, su portada plateresca es la más relevante de la ciudad. Construido en el primer cuarto del S.XVI, hoy es Archivo Militar del Ejército y desde 2010 alberga un interesante Museo de Intendencia.

 

Palacios y mansiones extramuros

 

 

Casa de las Carnicerías

 

Atribuida a Francisco de Mora, se construye en 1590-1591, adosada al lienzo exterior de la muralla, con la finalidad de implantar un almacén para vender el vino que entrara en la ciudad, albergando, además, las dos carnicerías mayores. El traslado de las carnicerías mayores acarreó gran número de protestas, motivando el retorno a sus lugares de inicio al poco tiempo (Mercado Grande y Mercado Chico), y trasladándose, a cambio, el peso de la harina (control sobre el grano y harina que entraba en la ciudad), función que desempeñó hasta el S.XIX.

Su construcción había supuesto inconvenientes para el tránsito ordinario por el postigo del Obispo, principalmente al cabildo catedralicio. Las quejas llevaron a Felipe II a prescribir, en 1597, el tapiado del postigo del Obispo y la apertura de una nueva puerta a través de la Casa de Carnicerías, quedando el edificio dividido en dos: uno servía de alhóndiga para el vino y de peso de la harina; y el otro continuará usándose como posada de jueces y capitanes.

Actualmente contiene la Oficina Municipal de Turismo, siendo uno de los puntos de acceso a la muralla.

 

Casa de la Misericordia

Conocida por el relieve de su portada como Casa del Caballo, este edificio fue el hospital de San Martín, fundado y dotado por el racionero de la catedral Rodrigo Manso a mediados del siglo XVI. Como Casa de Carnicerías, se adosa al paramento exterior de la muralla en su lienzo oriental.

 

 

Casa de los Deanes

 

Casa señorial edificada, en el S.XVI, en estilo renacentista, para residencia del Deán de la catedral. El patio se caracteriza por la presencia de arcos carpanales de ladrillo sobre columnas de granito.

Es la sede del Museo Provincial de Ávila.

 

 

Palacio de los Serrano

 

Construido en 1557, perteneció al regidor Pedro Álvarez Serrano. Tiene tres alturas, hecho anómalo en la ciudad.

Ha sido rehabilitado como Centro Cultural de Caja de Ávila, albergando congresos, foros y exposiciones de todo tipo.

Palacio Polentinos

Palacio Bracamonte

Palacio Verdugo

Palacio Águila

Palacio de los Serrano

Palacio Deanes

Palacio Velada

Palacio Valderrabanos

Torreón de los Guzmanes

Palacio Nuñez Vela

Santo Tomás