Centro de Recepción de Visitantes

Avda. de Madrid, 39 – 05001 Ávila (Ávila)
+34 920 350 000 ext-370

Horarios

Verano: Todos los días de 9:00h a 20:00h
Invierno: Todos los Días de 9:00h a 18:00h

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Joyas Abulenses

Joyas Abulenses

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Fecha

Durante los sábados de los meses de junio, julio, agosto, septiembre y octubre.

Recorrido

Interior de la Basílica de San Vicente, Catedral y Muralla

Salida

11:30 horas desde en Centro de Recepción de Visitantes

Entradas

Coste:
Individual: 8,00 €

Incluye Visita guiada y entrada a monumentos.

La solución más apropiada para la construcción de la muralla fue el granito, material abundante a pie de fábrica, tanto en la crestería sobre la que se levanta la defensa como en materiales de la necrópolis romana reaprovechables. Para los templos románicos (SS.XI-XIII) se buscó un material más dócil, apto para la filigrana escultórica. Es ahí donde fue fundamental la denominada “piedra caleña” de La Colilla o conglomerado granítico, fácil de trabajar, de color amarillento con tonos naranjas y rojizos dados por su contenido en óxidos férricos, que provoca un grácil dinamismo que contrasta con la robustez del estilo románico, y que caracterizará al románico abulense.

Las canteras de granito “caleño” de la cercana población de La Colilla estarán unidas a la historia de las construcciones románicas de la ciudad de Ávila, viendo la evolución del románico al gótico en grandes templos, como el de San Vicente o la propia catedral, en cuya girola se empleó una variante de “caleña”, denominada “sangrante” por la riqueza en matices rojos y blancos.

La visita a la ciudad medieval debe iniciarse con un recorrido de Las Murallas, el mejor ejemplo de arquitectura militar del románico español y modelo único de la arquitectura medieval europea. Su trazado es fundamental para comprender una ciudad de la que sus murallas fueron defensa militar, cinturón sanitario, frontera fiscal y soporte de otras arquitecturas.

2,5 km de perímetro, 87 torreones, 9 puertas, 3 poternas y una extensión de 33 H, son los datos de esta fortificación, pero no suficientes para acercarse a un monumento que es un documento esencial para la comprensión y configuración de la ciudad.

Fundamental en el recorrido es la Catedral, proyectada como templo y fortaleza, siendo su ábside, conocido como cimorro y entestado en la muralla, el cubo más robusto del lienzo oriental.

Considerada la primera catedral gótica de España, se erige sobre los restos de un primitivo edificio dedicado a El Salvador, siendo en el año 1172 cuando Alfonso VIII decide la ampliación de la fábrica anterior, encargando los trabajos al maestro de obras francés Fruchel. Éste será el encargado de comenzar la consolidación del actual edificio, en estilo románico de transición al gótico. Tras su muerte, una segunda fase constructiva muestra el cambio de materiales con la utilización de sillares de granito, continuándose la obra en estilo gótico.

En su interior destaca el trascoro, el altar mayor, la girola con el sepulcro de “El Tostado” y el Museo Catedralicio.

El recorrido nos lleva hasta la Basílica de San Vicente, el gran modelo del románico abulense, al que sus cuidadas proporciones le convierten en un ejemplo único del románico hispano. Receptor de las influencias foráneas, es al mismo tiempo difusor del estilo en la ciudad. Se levanta en el lugar donde la tradición señala fueron martirizados Vicente, Sabina y Cristeta. Su construcción se inicia hacia 1130 y se prolonga hasta fines del XII. Su esbelta cabecera, formada por tres ábsides, se levanta sobre una cripta funeraria de carácter litúrgico. Los capiteles historiados de la capilla mayor, el sepulcro que narra la historia de los santos, la portada occidental y la cornisa meridional con una rica y variada iconografía, constituyen lo mejor de la escultura románica del templo y de la ciudad.

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